Nuestra aventura italiana comenzó con un vuelo a Milán antes de dirigirnos a las hermosas orillas del Lago di Garda. Allí, los alumnos/as disfrutaron de su primera auténtica pizza italiana, pasearon junto al lago y, los más valientes incluso se dieron un refrescante baño.

Desde el Lago di Garda continuamos nuestro viaje hasta Venecia, donde nos alojamos en el primero de nuestros tres hoteles. Al día siguiente, un vaporetto nos llevó hasta el corazón de la ciudad, donde recorrimos sus famosos canales, puentes y monumentos históricos. Para entonces, ¡nuestros contadores de pasos ya estaban echando humo!

La ruta continuó con una parada en Pisa para las obligadas fotos junto a la Torre Inclinada, acompañadas, por supuesto, de más pizza y helado. Después llegamos a la impresionante Florencia, donde nos esperaban una arquitectura espectacular, una historia fascinante y, cómo no, todavía más caminatas.

Finalmente, llegamos a Roma, donde descubrimos los principales enclaves de la Ciudad Eterna antes de poner el broche final al viaje con una visita a la Ciudad del Vaticano. Contemplar la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos fue el cierre perfecto para una experiencia inolvidable.

A lo largo de la semana recorrimos una media de 16.000 pasos al día (unos 14 km) y, aun así, ¡parecía imposible agotar la energía de los alumnos/as!. Todos/as disfrutamos enormemente del viaje, creando recuerdos maravillosos, empapándonos de cultura y, quizá ¡comiendo un poco más de pizza de la cuenta!